Tecnocentrismo en la educación paraguaya

11.06.2013 09:47
“Se debe recuperar al sujeto de aprendizaje como sujeto de derecho y actor central de su aprendizaje y dejar de focalizar la educación en el tecnocentrismo en el que nos encontramos actualmente”  César David Rodas 02-06-2013  
 
En nuestra región, no resultan novedosas las tecnologías en la educación, lo que sí son novedosas son las nuevas tecnologías que se vienen incorporando desde la década del 90 y con mayor fuerza en la última década, situación que ha venido cambiando la configuración del aula y la escuela aunque, por la experiencia acumulada  se puede ver que pocas veces el cambio fue sustancial. Es también sabido que por lo general existe una fuerte influencia comercial.  
La escuela dejó de ser el único canal de información sobre el mundo. Nuevos contextos, especialmente con el acceso a Internet, se presentan trayendo consigo un crecimiento acelerado y paulatino de  la cantidad, variedad de tipos de textos, informaciones e imágenes que circulan en la red, en contacto con las personas. Realidad que replantea también los nuevos espacios educativos.   
El nuevo contexto está caracterizado por una sociedad en red donde la integración de las acciones son cada vez más a nivel planetario, más tecnificadas y complejizadas, con un mercado cada vez más globalizado  y cuyos efectos han sido el aumento de la inequidad social a nivel mundial, la acumulación de las riquezas en cada vez menos manos y el incremento progresivo de los excluidos sociales. 
Es aquí que las tecnologías, nuevas y viejas, ofrecen innumerables oportunidades, pueden favorecer a ampliar la brecha de inequidad social o reducirla; favorecer a fortalecer un sistema económico equitativo y democrático o favorecer la exclusión y el autoritarismo.  
En esta sociedad, como en otras, la escuela juega un rol importante. La escuela puede ayudar a mantener sociedades autoritarias e inequitativas o favorecer la construcción de sociedades democráticas e igualitarias. Hoy lamentablemente nuestro sistema escolar paraguayo mantiene al Estado como inequitativo, excluyente y autoritario. Sin embargo, existen experiencias de movimientos pedagógicos donde la escuela se convierte en un espacio de construcción social donde las comunidades construyen participativa y protagónicamente  otros tipos de relaciones, otros saberes y valores para una sociedad más justa, equitativa, incluyente y democrática; experiencias como las Escuelitas 
 
Campesinas, Escuela Activa, Escuela Viva y otras tantas que son movimientos que van dándole al sistema escolar un rol diferente. Hoy sabemos también que el del sistema educativo solo no basta, que también existen determinantes socioeconómicos, culturales y políticos que interactúan.  
A partir de la Reforma Educativa (1994) se realizan esfuerzos para mejorar el sistema educativo paraguayo para apuntar a construir una sociedad más democrática y más equitativa. Hoy para seguir en ese camino de mejora del sistema educativo paraguayo es preciso cambiar la premisa de que incorporando las máquinas (laptop XO, pizarras electrónicas, tabletas, etc.) y facilitando el acceso a internet en las escuelas se resolverán los problemas educativos, pues tecnologías son herramientas que de por sí no resuelven este tipo de problemas. Sin embargo podrían ayudar a mejorar la eficiencia del sistema educativo; como por ejemplo mejorando la gestión administrativa del sistema, la capacitación docente, el fortalecimiento de redes entre escuelas, entre otras.    
Se espera que las TIC sean en este caso herramientas para mejorar aspectos del sistema educativo en la construcción de sociedades democráticas y equitativas.  
Sin embargo, se debe considerar el creciente cuestionamiento al alto costo de lo que implica la adquisición, mantenimiento de las TIC, su obsolescencia y el endeudamiento y su relación sobre las respuestas reales que dan como solución a los problemas educativos.  
Nuestro país carece de evidencias concluyentes con relación a la creencia que las TIC hayan mejorado el aprendizaje de los y las estudiantes, más allá se ser una incorporación novedosa. Una reciente investigación en el marco de la implementación del Programa Una Laptop por Niño (OLPC) denominado “Efecto de la introducción de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TICs) en la calidad de la Educación en el Paraguay” concluye que en la investigación en cuestión no encontró “una relación directa, unidimensional entre el programa OLPC y el rendimiento educativo del estudiante” (2012:6) este resultado podría darse así por el poco tiempo de la implementación de la innovación, según afirman los investigadores. En otra investigación que buscaba la relación de Una computadora por niño/a en la construcción de ciudadanía en el departamento de la Cordillera (2009-2010) llevado a cabo por el Instituto Superior de Educación (ISE) con la Universidad Nacional de Asunción (UNA) abundan hallazgos de prácticas educativas tradicionales tanto de de docentes como de estudiantes durante el uso de TIC en el aula.  Por lo que se podría suponer que creer que basta con la incorporación de TIC en las escuelas y la capacitación a docentes en las herramientas digitales producirá los cambios en las prácticas educativas, es prestarse a un engaño. Para estos cambios, aparte de los mencionados, se requieren de procesos de formación reflexivos sostenidos y la dinamización de otros actores educativos de la comunidad (padres,  madres, estudiantes, líderes).   
En el material “Las tecnologías y el mundo digital. Desafíos pedagógicos para la Nueva Escuela Pública Paraguaya” (2010) publicado por el CIIE (Centro de Investigación e 
 
Innovación Educativa del Ministerio de Educación) advierte que “Las Nuevas Tecnologías por sí mismas no traen progreso en el proceso de aprendizaje, se debe trabajar con intención y sentido para lograrlo” (2010: 42)  
Es preciso recuperar la acción pedagógica centrado en el sujeto de aprendizaje como sujeto de derecho y actor central de su aprendizaje, vinculado a los procesos de aprendizajes de toda la comunidad. En consecuencia abandonar el tecnocentrismo que predomina actualmente.  
El Estado debe recuperar el rol de garante de derechos y de protección social para todos y todas durante toda la vida. Por lo tanto, las políticas educativas como bien público tendrían que ser producto de la mayor participación de toda la ciudadanía de este país, para asegurar que la educación sea gratuita y de calidad como un bien al acceso de de todos y todas.  
Se debe apuntar a políticas integrales en donde se atienda al sujeto de derechos en sus necesidades de salud (nutrición, prevención, protección, desarrollo físico y emocional), realidad lingüística, necesidades de infraestructura, equipamientos, mobiliarios, bibliotecas de las escuelas, necesidades de participación y construcción conjunta de visiones compartidas sobre la educación y la sociedad.    
Cada vez es más reconocida la necesidad que estas políticas atiendan las necesidades de las personas abordando todos los derechos sociales económicos y culturales así como los políticos lo más temprano posible bajo la responsabilidad de un Estado Social de Derechos. De ahí la importancia de la atención del desarrollo  integral de la primera infancia.  
Especial vigilancia requiere el efecto que pueda tener esta incorporación de tecnologías en la disminución de la inequidad social que vivimos especialmente cuando la escuela favorece la inequidad existente. Al respecto, es relevante el estudio realizado en dos colegios, uno de Asunción y otra de Belén por Luís Ortiz Sandoval y publicado en “Educación y Desigualdad. Las clases desfavorecidas ante el sistema educativo paraguayo” (2012) donde explica cómo en estos establecimientos la educación no favoreció la reducción de la inequidad, lo que el sistema escolar está haciendo es que la brecha de inequidad entre clases sociales sea trasladada a otros niveles. Al respecto expresa “Un primer principio es de la inequidad, lo que se refleja en el aumento sostenido del número de años de estudio para todas las categorías sociales, tanto las desfavorecidas como las privilegiadas, trasladándose la estructura de distribución de oportunidades a niveles más elevados de la trayectoria educativa. Y un segundo principio refiere a la segregación, de modo que la oferta educativa discrimina según clases sociales y sus capacidades adquisitivas diferenciadas…” (Ortiz, 2012:405) 
 
Mariano Palamidessi (2006) reconoce que las TIC y el acceso a internet está generando para mucha gente oportunidades diferenciadas. Al respecto expresa “al tiempo que se crean y expanden posibilidades para ciertos grupos o categorías sociales, otros están perdiendo sus lazos de pertenencia en los mercados de trabajo formales y los sistemas públicos de protección, y son confinados a lazos comunitarios/locales, generando una enorme pérdida de vínculo y pertenencia social con entramados sociales más amplios y complejos”  
El mismo autor nos alerta sobre el efecto que puede producir en nuestras culturas los cambios de prácticas culturales que se van dando a partir del uso de TIC y el acceso a internet, estas prácticas incluyen prácticas comunicativas, nuevos lenguajes, un nueva forma de vivir que se caracteriza por “una forma de relación social predominante: conectar(se) y desconectar(se), ser conectado y desconectado en forma rápida y con bajo costo (económico, políticos, pero también afectivos). Para sobrevivir en el mundo de las redes hay que actuar y transformarse con rapidez, olvidar y reinventarse; la velocidad es una característica central de la sociedad informacional. Con creciente velocidad, los individuos y las organizaciones son valorizados y desvalorizados, conectados y desconectados de las redes de recursos, intercambio y reconocimiento social”.  
En este aspecto es relevante fortalecer nuestra identidad paraguaya, indígena, afroparaguaya u otras, que nos permita contactarnos desde una cultura propia en un diálogo intercultural basado en el respeto, la tolerancia, la solidaridad y trato igualitario. 
Por ello será necesario en nuestro país el fomento de la investigación y la construcción de software educativos considerando las necesidades culturales y educativas de nuestro país. 
Las medidas de incorporación de las TIC tienen que tener en cuenta que su incorporación debe apuntar, aparte de disminuir la brecha digital, a promover el acceso reflexivo a la información y el conocimiento disponible para el ejercicio pleno de la ciudadanía.  
 Las políticas universalistas son las ideales, que tengan en cuenta la incorporación de tecnologías por etapas llegando a su universalización en mediano plazo, una vez respondida la pregunta: ¿Para qué introducir tal o cual tecnología? ¿Desde qué nivel educativo? ¿Por qué? 
El diseño de las políticas educativas deben prever el garantizar, además de la incorporación, el mantenimiento de los equipos, fundamentalmente la capacitación y el desarrollo profesional de los y las docentes, que parta de la revisión de sus prácticas, propicie el estudio reflexivo fundamentalmente de la utilización de las tecnologías como recurso didáctico para el aprendizaje, el mejoramiento curricular, la pedagogía y la evaluación.  
  
Bibliografía   
Instituto Desarrollo, (2012): “Efecto de la introducción de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TICs) en la calidad de la Educación en el Paraguay” (informe final),  Asunción.  
MEC /Centro de Investigación e innovación Educativa (CIIE) (2010): “Las tecnologías y el mundo digital. Desafíos pedagógicos para la Nueva Escuela pública Paraguaya”, Asunción. 
MEC/Instituto Superior de Educación (ISE) (2011), Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Asunción: “Una computadora por niño(a) como recurso de construcción de ciudadanía en el Departamento de Cordillera” (informe final), GRUPO EDITORIAL ATLAS, Asunción. 
Ortiz Sandoval, Luis (2012): “Educación y Desigualdad: Las clases desfavorecidas ante el sistema educativo paraguayo”; Centro de Estudios Antropológicos de la Universidad Católica “Nuestra Señora de la Asunción” (CEADUC),  Asunción. 
Palamidessi, Mariano (2006); Galarza, Daniel; Landau, Mariana; Schneider, Débora: “La escuela en la sociedad de redes”, Edit. Fondo de Cultura Económica S.A., Buenos Aires.